La hora cero para la entrega de la obra de infraestructura vial más importante del país por fin llegó. El proyecto Cruce de la Cordillera Central, más conocido como el Túnel de la Línea, por fin verá la luz en las primeras horas del viernes, cuando el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Iván Duque, ponga en marcha una obra de más de once años de construcción.

Un década larga de arduo trabajo, donde más de 6000 personas participaron en su ejecución y quienes tuvieron que superar los enormes retos que les impuso la naturaleza, con los más de 3,2 kilómetros de fallas geológicas ubicadas a lo largo de los 8,6 kilómetros de extensión con la que cuenta el túnel principal, que será la obra entregada a la comunidad por parte del Gobierno.

Y es que los colombianos deben tener claro que las obras que inaugurará el presidente Duque no comprometen la totalidad del Proyecto Cruce de la Cordillera Central, de más de 30 kilómetros de doble calzada entre Cajamarca (Tolima) y Calarcá (Quindío), 25 túneles, 31 viaductos y 3 intercambiadores. El viernes se arrancará por la entrega del túnel principal y un par de obras más.

Será hasta el primer semestre del próximo año donde el país podrá contemplar la obra total de este proyecto de infraestructura vial. Sin embargo, poder recorrer este túnel principal de 8,6 kilómetros de extensión significa para el país mucho, además que este primer tramo comprende el 34 % de la inversión total del proyecto, que alcanzó los 2,9 billones de pesos.

Fueron en total un billón de pesos lo que se requirieron por parte de la Nación para poner en funcionamiento el sueño que inició con unos pocos hace más de 100 años y que, aunque muchos gobiernos quisieron apostarle a su construcción, las dificultades de la zona pudieron más que la necesidad de entregarle al país una vía que le diera más competitividad al país.

Precisamente, este corredor es parte de una vía estratégica para impulsar la economía de Colombia, que reducirá el tiempo de desplazamiento entre el centro del país y uno de los puertos más importante del país, como lo es Buenaventura, generando una importante disminución en los costos de operación y una mejor conexión entre ciudades como Cali (Valle del Cauca) y Armenia (Quindío) con Bogotá.

Esta monumental obra se llamará Túnel de la Linea ‘Darío Echandía’, en honor al nombre “de un gran tolimense pero, sobre todo, de un gran colombiano, de alguien que creyó en esta iniciativa y que fue además, y ha sido símbolo de lo que es el ejercicio sin vanidad y de desapego por el poder”, según explicó el presidente Iván Duque previo a la inauguración este viernes.

El túnel principal, de 8,6 kilómetros de largo, arrancó con su excavación en agosto de 2009 y sus obras civiles finalizaron el 8 de febrero de 2020. Cuenta con dos carriles y 17 galerías que lo comunicarán con el túnel de rescate, otra obra que se entregará este viernes, y operará unidireccionalmente en el sentido Buenaventura-Bogotá.

La entrada occidental se encuentra en el Portal Galicia, a 19 kilómetros de Calarcá, Quindío. La entrada oriental está en el Portal Bermellón, ubicado a 16 kilómetros de Cajamarca o a 37,8 kilómetros de la ciudad de Ibagué, en el departamento del Tolima. Por eso, esta obra se convierte en el túnel carretero más largo de América Latina y en la obra más representativa de la ingeniería colombiana.

Para llevarlo a cabo se requirió retirar 1.000.000 de metros cúbicos de roca, lo cual permitió abrir un boquete para el ingreso del túnel similar al de un apartamento de 100 metros cuadrados y emplear 40.000 toneladas de acero para soportar su estructura, que una vez construida fue recubierta con 450.000 metros cúbicos de concreto.

La ministra de Transporte, Ángela María Orozco, señaló que este proyecto ha tenido la mayor cantidad de estudios en etapa de estructuración en la historia del país. “Contaba con diseños definitivos en fase 3, estudios de diseños y geofísica adicionales a los exigidos por la normatividad e incluso con la licencia ambiental antes de su licitación”, explicó.

En total, este viernes se entregarán cinco túneles: el principal, que cuenta con una longitud de 8,65 kilómetros; el de rescate, que tiene la misma extensión, y tres túneles cortos de 343 metros, 627 metros y 904 metros. Además entrarán en funcionamiento cinco viaductos, 13,4 kilómetros de doble calzada, que conformarán un par vial con la actual vía por el alto de la Línea.

Los túneles y puentes que entran en operación tendrán equipos electromecánicos que contemplan sistemas de ventilación que garantizan flujo de aire, sistemas eléctricos, sistemas contra incendios, circuito cerrado de televisión, sistemas de comunicaciones y sistemas inteligentes de transporte.

La siguiente entrega, proyectada para el primer semestre de 2021, aproximadamente para abril, pondrá al servicios de los colombianos la totalidad del proyecto. Serán 20 túneles restantes, otros 26 viaductos y un intercambiador más, además de los kilómetros restantes de doble calzada desde Cajamarca hasta el portal del túnel del Tolima y la doble calzada desde Calarcá hasta el portal del túnel del Quindío.

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