La mayor esperanza del mundo está puesta en una eventual vacuna contra el virus del Covid-19, que hoy tiene a la humanidad sumida en una pandemia que ha traído grandes consecuencias sociales, económicas y de salud pública. Colombia, al igual que el resto de Estados, tiene el reto de poder adquirir inmunidad para sus ciudadanos, una vez se confirme la viabilidad de los proyectos que hoy se adelantan con este fin.

Sin embargo, dado que las potenciales vacunas que existen alrededor del mundo se están desarrollando por fuera de la región, Colombia tiene un gran reto diplomático para la adquisición de esta o estas, cuando haya luz verde. Pero es en este punto donde ya se viene criticando el desempeño del Ministerio de Relaciones Exteriores, uno de los actores directamente involucrados en este proceso, pese a que desde el Gobierno se ha anunciado que se vienen desarrollando conversaciones al respecto con algunos Estados y laboratorios.

Recientemente, el Congreso de la República le pidió a la canciller Claudia Blum que explicara en qué punto de las gestiones está el país, ante lo que la funcionaria respondió que se está desarrollando una estrategia a través de las embajadas y misiones diplomáticas en países con avanzados desarrollos científicos como China, Israel, Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ginebra.

No obstante, el Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que hay riesgo de que pueda existir monopolio de una eventual vacuna para el Covid-19, además de que muchas farmacéuticas no tienen la capacidad para producir sus vacunas a una escala que pueda satisfacer completamente la demanda mundial. También señaló que hay otros países asegurando de forma avanzada las primeras dosis, si estos proyectos llegan a ser exitosos.

Estas advertencias por parte de la cartera diplomática empezaron a generar dudas en la ciudadanía, pero Sebastián Bitar, experto en relaciones internacionales señala que la Cancillería no puede salir a hacer anuncios de adquisición sobre una vacuna que no existe, pese a que hay varios proyectos que las autoridades en salud han calificado como prometedores.

En este mismo sentido, Gabriel Ben Tasgal, máster en relaciones internacionales, indica que en este proceso no hace falta que el Ministerio de Relaciones Exteriores haga demasiado ruido alrededor de la gestión que adelanta para poder conseguir un eventual acceso a una o varias vacunas contra el Covid-19. Sin embargo, advierte que sí se necesita una relación sólida con las naciones que están avanzando en dichos proyectos.

Esta relación entre países, según Ben, se mide en la capacidad que tenga el Ministerio de Relaciones Exteriores de hacer que, en el caso de las vacunas que adelanta Estados Unidos, el presidente Donald Trump atienda la petición que se le haga para que intermedie con el o los laboratorios que desarrollan estos proyectos para que parte de las dosis que se puedan producir sean destinadas a Colombia.

“No hace falta que haga demasiado ruido el país. Lo importante es que el ministro de relaciones exteriores (Claudia Blum) pueda levantar el teléfono, llamar al presidente de los Estados Unidos (Donald Trump) y decirle: me haces el favor, le pides a la fábrica que está preparando la droga, que nos dé prioridad a nosotros”, indica Gabriel Ben Tasgal.

Pero, esta capacidad de la canciller Claudia Bum ha venido siendo criticada, no solo en medio de la pandemia sino desde antes, incluso, muchos analistas han catalogado su gestión diplomática como silenciosa, pero en términos negativos, por la falta de visibilidad que según ellos ha tenido el país a nivel internacional, desde su administración.

Carlos Pinedo, director del Programa de Relaciones Internacionales de la Universidad Militar Nueva Granada, asegura que el problema del Ministerio de Relaciones Exteriores podría estar no en la forma en la que ha venido haciendo gestiones para una posible adquisición de una o varias vacunas sino en la estrategia de comunicación.

“La estrategia de comunicación de la Cancillería podría mejorar, pero me parece, por lo que se ha dicho, que Colombia como actor internacional está jugando las cartas que tiene en la medida de sus posibilidades. No veo que estemos adormecidos en este sentido”, agrega Pinedo.

El directivo de la Universidad Militar Nueva Granada añade que en este momento es crucial la diplomacia para poder tener acceso a una posible vacuna que neutralice el virus del Covid -19, pero indica que esta debe hacerse con la debida reserva para no entorpecer las negociaciones, que también tienen un componente económico donde entran a jugar un papel importante las patentes de estas herramientas inmunizadoras.

De hecho, recientemente se anunció desde el Gobierno nacional que Colombia firmó pactos de confidencialidad con las farmacéuticas Pfizer (Estados Unidos) y AstraZeneca (Reino Unido). Esta última, que trabaja junto a la Universidad de Oxford, llegó a un acuerdo con la Fundación Carlos Slim para que México y Argentina se encarguen de la producción de la eventual vacuna para Latinoamérica.

ALIADOS, CLAVE PARA GESTIONAR LA VACUNA

En medio de la carrera por la vacuna muchos ciudadanos han manifestado preocupación por el rezago de Colombia para adquirir la ya registrada vacuna de Rusia conocida como Sputnik V, sin embargo, el ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz, indicó que el país no podrá evaluar la viabilidad de dicha vacuna hasta que los productores no revelen la información referente a la misma.

Tal posición alrededor de la vacuna Rusia ha ratificado los intereses diplomáticos de Colombia, donde la relación con los Estados Unidos juega un papel protagónico. En este sentido Carlos Pinedo dice que es una situación en la que las alianzas que se han ido construyendo a lo largo de la historia son fundamentales y por esa razón no se puede esperar que los rusos sean la prioridad para el Gobierno.

De esta manera, a juicio de Pinedo, mantener las alianzas que se han construido es importante porque improvisar en este momento no es la mejor opción para Colombia, en especial por la forma como el Departamento de Estados Unidos ha demostrado que el país sigue siendo prioridad en la región.

En este sentido, Sebastián Bitar asegura que la relación con EE.UU siempre ha sido privilegiada y eso puede ser bueno o malo, dependiendo de las circunstancias. “Colombia tiene una política exterior muy limitada y en el caso de la pandemia no es la excepción, la política exterior de Colombia se centra principalmente en los Estados Unidos, un poco en Europa y un poco en América Latina, siempre ha sido así”, agrega.

Gabriel Ben Tasgal asegura que entre mejor relación tenga Colombia con un país aliado será más fácil acceder a sus productos, en especial cuando estas relaciones son con Estados que tienen una visión positiva hacia la tecnología. “No es lo mismo tener unas buenas relaciones con país como España, cuya inversión en tecnología y en desarrollo no ha sido alta y su economía se basa esencialmente en turismo, que con un país como Israel o EE.UU, cuyo ADN es tecnológico”, dice.

Ben Tasgal destaca que Colombia tiene una gran ventaja en la región porque es una democracia que ha mejorado en los últimos años, especialmente, después de la solución de los problemas internos, y por lo tanto, hay un mayor nivel de confianza por parte de sus aliados.

Rafael Piñeros, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Externado, asegura que algunos de los proyectos que tienen mejores perspectivas están en los Estados Unidos y por lo tanto la priorización de esta relación no sería un problema, pero, agrega, que si Colombia tuviera relaciones más diversificadas con países como China o algunas naciones europeas, quedaría mucho más fácil hacer acuerdos con ellos también.

“La situación de emergencia también ha llevado a que todos tienen que poner un poco de su parte y, en ese sentido, si bien la información que recibimos de la Cancillería es reducida, creo que lo importante es que uno de los frentes que se ha propuesto es adquirir un buen número de vacunas. Uno lo que esperaría es que Colombia no se quede atrás frente a las movidas que tienen otros Estados en adquirir un número de vacunas confiables”, manifiesta Piñeros.

Carlos Pinedo subraya que hay que tener en cuenta que las empresas que están en proyectos de desarrollar estas vacunas también están buscando mercados para sus productos y en ese orden de ideas, Colombia, cuenta con una ventaja en la región por su población debido a que no es lo mismo negociar con un país más pequeño, poblacionalmente hablando.

Sin embargo, advierte Pinedo que este tipo de gestiones no pueden ser diplomacia pública 100%, y por esta razón no debe existir preocupación por la reserva que ha tenido la Cancillería en relación a la adquisición de una posible vacuna contra el Covid-19.

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