Son varias las acciones que se han venido adelantando desde el Ministerio de Trabajo en medio de la crisis sanitaria originada por el nuevo coronavirus Covid-19, y así evitar un impacto mayor en el mercado laboral colombiano, que se ha visto fuertemente golpeado y ha alcanzado cifras récord por encima del 20 % en la tasa de desempleo.

El titular de la cartera, Ángel Custodio Cabrera, explicó que pese a las medidas que se han tomado para financiar a las empresas, los puestos de trabajo que se han perdido son muchísimos, no solo en Colombia sino en todo el mundo, debido al tamaño de la crisis originada por el virus, que golpeó principalmente a las pequeñas y medianas empresas.

En diálogo con COLPRENSA, el ministro explicó qué se viene haciendo desde la cartera para combatir el desempleo y la informalidad, y defendió el decreto 1174 expedido en las últimas semanas, que ha sido tildado por varios sectores de la sociedad como una reforma laboral escondida.

– ¿Qué balance hace de las acciones que se han emprendido para tratar de mitigar los efectos del Covid-19 sobre el mercado laboral?

Lo primero que nosotros hicimos fue adaptarnos a toda esta situación que estamos viviendo, no solamente en Colombia sino en el mundo entero, en el sentido de una nueva forma de laboral y un comportamiento que ha afectado de una u otra forma el tema del empleo. Por eso adoptamos el trabajo en casa, que hoy es una realidad, aunque hay que hacerle ajustes y por eso estamos presentando al Congreso un proyecto de ley muy sencillo, que busca regular la desconexión laboral, el comportamiento de las ARL y tratar de modular todo lo que tiene que ver con descansos, tiempo de trabajo, horarios extendidos y los recargos correspondientes.

– ¿Qué otras medidas se adoptaron para ayudar a los colombianos en medio de este difícil proceso que hemos enfrentado con algo totalmente inesperado?

Hemos intentado darle una ayuda a los distintos trabajadores, permitimos el retiro de cesantías, a efecto de contrarrestar la disminución de los ingresos, creamos mecanismos de protección al cesante a través de las las Cajas de Compensación Familiar, igual a aquellos contratos que fueron suspendidos o una parte de esos contratos también hicimos ayudas monetarias y ahora estamos mirando otro tipo de alternativas en lo que tiene que ver con la investigación de todos los casos y denuncias que nos llegaron, fueron cerca de 25.000 o 30.000 tutelas al mes, lo cual permitió, en algunos casos, que no fueran despedidas personas y en esa tarea estamos.

– Con las medidas que el Gobierno tomó al inicio de la emergencia buscaron impedir el despido de los trabajadores. Sin embargo, la realidad nos muestra hoy una tasa de desempleo por encima del 20 %. ¿Fallo la estrategia?

No. Las medidas se tomaron, pero en una pandemia donde nadie estaba programado para eso, nadie estaba preparado, sin recursos, y nosotros con un crecimiento del desempleo muy grande que se veía ya desde enero y febrero, cuando se subió a dos dígitos, era imposible no esperar que esta situación nos pasara. Nosotros ya traíamos unos problemas coyunturales en las tasas de desempleo y por eso nosotros creamos algunos incentivos para aminorar parte del problema.

Encontramos entre los principales factores que la situación más compleja la vivieron las pequeñas y medianas empresas, con las cuales el 40 % del empleo deriva de ellas y ellas, por obvias razones, no tenían la caja necesaria para tener en su casa a los empleados. Aunque muchos de los empleados lograron hacer su trabajo a control remoto, hay actividades en las cuales no se podían realizar, por lo que muchos empleadores tomaron la decisión de cancelar los contratos de trabajo.

– ¿Tienen algún cálculo de cuántos empleos se han perdido por empresas que cerraron definitivamente?

Un cálculo exacto no, pero tenemos el reporte del programa PILA, donde se controla la afiliación formal de todos los trabajadores. Se perdieron entre 700.000 y 800.000 puestos de trabajo. Eso fue en abril, que fue el pico más grande, en mayo se estabilizó un poco, en junio disminuyó y en julio volvió a subir un poco, pero estamos manejando un porcentaje alrededor del 20 %.

Por eso hay que hacer todos los esfuerzos necesarios para tratar de contrarrestar esto y la primera decisión era la reactivación productiva, que a partir del primero de septiembre arrancó, lo cual, entre comillas, va a permitir más movimiento, la gente ya empezó a trabajar para incentivar el consumo interno, que es otra de las grandes apuestas que está haciendo el Gobierno Nacional.

– ¿Hasta cuándo vamos a mantener la tasa de desempleo cercana al 20 %?

Lo más fuerte ya pasó y esa es la esperanza, el optimismo que tenemos. Obviamente estas cifras no lo dejan a uno tranquilo y ese es el trabajo que tenemos que hacer y vamos a ver cómo evolucionamos. Los puntos grandes ya pasaron y simplemente es no movernos de allí, por eso los esfuerzos siguen. Por ejemplo, el subsidio a la nómina se presentó el proyecto de ley para extenderlo hasta diciembre; el ingreso solidario se mantendrá hasta el próximo año, todo este tipo de ayuda se sigue haciendo, lo cual permite, de alguna manera, un mayor ingreso y una capacidad de consumo mucho mejor.

– Usted mencionaba ahora que el impacto más fuerte fue en las pequeñas y medianas empresas. ¿Qué se viene diseñando desde el Gobierno Nacional para rescatar el empleo perdido allí?

Allí lo fundamental es continuar con el apoyo a través de los programas como el subsidio a la nómina, seguir con los créditos, se presentó al Congreso la ley para la reactivación económica, en la cual se plantean créditos a mucho más plazos, con tasas de interés accesibles y con periodos de gracias, lo cual permite un apalancamiento serio y con la esperanza de conseguir que los puestos de trabajo se recuperen, y nosotros creemos que así va a hacer.

– La pandemia nos ha terminado de desnudar muchas falencias que ya traíamos en el mercado laboral, con un crecimiento indiscriminado. Pero hay dos poblaciones fundamentales que también se han visto muy afectadas, como lo son los jóvenes y las mujeres. ¿Qué se está diseñado en este sentido?

La apuesta en primer lugar es la capacitación para el trabajo. De acuerdo a lo que está ocurriendo en el mercado laboral hoy, tenemos unas competencias laborales totalmente diferentes a las que teníamos antes de la pandemia, eso significa que tenemos que cambiar el esquema de formación y, por eso, con el Sistema Nacional de Calificación se está revisando toda la parte curricular tanto profesional como técnica, lo cual se está direccionando desde el Ministerio de Educación y el Sena.

De otro lado, el Congreso aprobó una ley que tiene incentivos tributarios para que las empresas ocupen a personas entre 18 y 28 años, los cuales hoy el gobierno está impulsando para que esta disminución tributaria sea una realidad y la utilicen. Por cada 100 pesos que paga el empleador con una persona en esta edad, puede utilizarlo con 120 % de deducción tributaria. Eso es un muy buen incentivo, igual la economía naranja, los programas de emprendimiento con los cuales se busca fortalecer todas esas actividades culturales donde están los jóvenes.

– ¿Y en el caso específico de las mujeres?

En el caso de las mujeres, la pandemia demostró que fueron las primeras que salieron de sus trabajos, esto significa que tenemos que hacer un pacto por el empleo para la mujer y eso es lo que hemos venido haciendo con programas, con lo cual comprometemos a las empresas. En este momento tenemos cerca de 180 empresas que han firmado ese pacto, para romper esa brecha entre hombres y mujeres, de tal manera que genere un poco más de oportunidades laborales.

– El tema de la informalidad es otro de los aspecto que ha desnudado la pandemia. ¿Cómo impulsar la formalización del empleo en estos momentos?

Presentamos el decreto 1174, con el ánimo de empezar a proteger a estas personas que de manera informal o, entre comillas, que tienen un contrato, pero que no les genera ninguna ayuda, ningún beneficio. Ese es el primer paso, garantizar su seguridad social y es la primera propuesta. La segunda es la generación de más empleo en el tema regional y vamos a empezar a trabajar, por ejemplo, la informalidad en el campo colombiano, con los diferentes gremios del sector y de esa manera presentar algún tipo de propuesta, lo más pronto posible. Y, por último, creamos la Misión de Empleo, en la cual tienen que participar los diferentes actores, representantes de trabajadores, donde los expertos nos dirán qué otro planteamiento regulatorio podemos hacer.

– Usted allí plantea tres temas importantes y quisiera empezar con la informalidad en el campo, algo en lo que se ha venido insistiendo y en lo cual ya el gobierno tendría unas propuestas específicas de los gremios del sector para la transformación del régimen laboral. ¿Hay voluntad para esto?

Lo que nos ha dicho a nosotros la OIT es que hay que entablar el diálogo social, tenemos que mirar cómo nos sentamos, dialogamos, hacemos acuerdos y para eso es la Misión de Empleo. Obviamente tendrá siempre dificultades, pero vamos a insistir, porque no podemos tomar unas decisiones unilaterales, hay que involucrar a todos los actores, todos los que tienen que tomar decisiones.

– Precisamente este es el segundo tema que quería tocar. ¿Cómo va a funcionar esa Misión de Empleo? ¿Qué tanto han avanzado? ¿Qué respuesta hay de parte de la mesa de concertación laboral?

Arrancó, hay algunas dificultades con algunos miembros, pero igual hay representantes de todos los trabajadores, esto no es solo de las centrales sino representantes académicos, ya están en las primeras reuniones y ya se están pidiendo documentos que se analizarán, se está revisando toda la legislación laboral, todo el mercado laboral, los instrumentos de protección al trabajador y en ese tema estamos, esperamos tener avances lo más pronto posible. Uno de los temas que hemos pedidos es presentar avances urgentes para el campo colombiano y esperemos que la misión nos de algunas respuestas.

– ¿Cuál es el objetivo principal con esta misión y cuándo vamos a empezar a conocer esos análisis?

Simplemente es que nos diga qué está pasando en el mercado laboral en Colombia, qué pasó con el mercado laboral en la pandemia, cuáles eran los temas estructurales antes de la pandemia, que los expertos le digan al gobierno, le digan al país con qué posibilidad se pueden resolver, si son temas regulatorios, pero todo esto previo análisis de las tres partes: empleadores, trabajadores y Gobierno Nacional. Esa es la línea. No me puedo comprometer con tiempos en un trabajo que están realizando ellos, pero esperemos que en los próximos días nos hagan algún cronograma, porque igual existe la preocupación de tener informes urgentes para ir tomando medidas frente al mercado laboral.

– El último tema está relacionado directamente con el decreto 1174, que no fue muy bien recibido por algunos sectores de la opinión pública y lo han tildado de ser una reforma escondida. ¿Cuáles son en realidad las bases de este decreto?

Es una reglamentación, el inicio de un proceso que fue aprobado en el Congreso de la República, artículo 193 del Plan Nacional de Desarrollo. Nosotros no le cambiamos ninguna coma ni nada, simplemente es una interpretación de algunos sectores que tienen sus ópticas, sus diferencias y esa discusión inclusive ya la habían dado en el Congreso, eso no es nuevo.

– Pero hay bastante descontento en una parte de la sociedad…

Cuando hay divergencias todo lo que hay es que escuchar y si hay que mejorar, lo haremos, pero básicamente lo que pretendemos es pelear por aquellos trabajadores que hoy están totalmente en la informalidad o que tienen una vinculación donde no alcanza a recibir un salario mínimo mensual. Creo que ellos tienen derecho a que se les empiece a garantizar un ahorro para su vejez y ese es el objeto de este decreto. En los próximos días vamos a expedir un nuevo decreto que complementa este. Creo que vale la pena apostarle, como toda cosa que inicia pues tendrá cosas buenas y cosas malas y la experiencia nos dirá y lo mejoraremos, llevamos décadas aumentando la informalidad y la verdad, cuando se hace un esfuerzo de estos deberíamos trabajar todos al unisono en esa misma línea.

– Pero es importante que el gobierno le aclare a la gente esos aspectos que se han venido polemizando, por ejemplo, si se están creando nuevas formas de contratación o se está permitiendo la contratación por horas…

Para nada. Primero que todo, esto no es una reforma laboral, porque no se tiene la facultad en un decreto para hacerlo, es solo un decreto reglamentario de lo que aprobó el Congreso de la República hace más de un año. Acá no hay ninguna reforma pensional, los subsidios para los Beneficios Económicos Periódicos se crearon en 2009, lo que pasa es que nadie lo había implementado.

– ¿El decreto trae cambios para los trabajadores de tiempo completo?

Los trabajadores que hoy están formalmente no pueden pasar a otro tipo de contratación, porque nosotros vamos a ser diligentes con eso, de que se están creando los mecanismos para proteger los derechos de los trabajadores. Insisto que acá no hay ninguna reforma laboral, no estamos cambiando las formas de contratación, por lo tanto no se toca el Código Sustantivo del Trabajo, por lo tanto todo lo que se dice queda sin piso, todo lo contrario.

– Usted mencionaba que viene un nuevo decreto. ¿Para cuándo estará listo?

Se debe estar publicando en los próximos días, en el cual el objetivo es decir esas semanas que usted tiene en los Beneficios Económicos Periódicos van a ser válidos si usted pasa al sistema formal y le sumará a sus semanas para su pensión. De otro lado, a aquellas personas que hoy están cotizando, pero por alguna circunstancia no van a alcanzar a tener una pensión, estamos mirando que con el programa de los BEPS se le entregue un subsidio y poder tener un ingreso de por vida, que le pueda garantizar la supervivencia en su vejez. Esos son los dos decretos que se avecinan, inclusive, con base en las opiniones de estos días, lo concertaremos con las centrales obreras o con quien digan.

Leave a Comment