Este jueves y mediante una carta que entregó a los empleados del grupo editorial, María López anunció su decisión de renunciar a la presidencia del Grupo Semana y dedicarse de lleno a Detonante, empresa de innovación social y cultural que fundó hace siete años. Este es el escrito con el que se despidió:

“Estimados colegas y amigos.

Estamos viviendo una época de gran complejidad e incertidumbre. La pandemia de la covid-19 ha puesto a prueba nuestra paciencia, resiliencia, solidaridad y empatía. Quiero agradecerles por su compromiso y entrega para adaptarse, en estas condiciones difíciles, para seguir informando desde cada una de las plataformas del Grupo Semana.

Los efectos de la pandemia han profundizado brechas que ya eran dramáticas en nuestro país. Aunque empezamos a vislumbrar su impacto económico, aún es difícil visibilizar la dimensión humana de esta crisis y el sufrimiento que representa para millones de personas. Mitigar los efectos negativos de la pandemia va a tomar muchos años y un enorme esfuerzo colectivo. En una circunstancia tan compleja y excepcional, he tomado la decisión de retirarme de la presidencia del Grupo Semana para dedicarme de tiempo completo a Detonante, la empresa que fundé hace siete años precisamente para generar un impacto positivo en el país a través de la innovación social y la cultura. Dicen que los tiempos extraordinarios exigen respuestas extraordinarias. Considero que este es el momento para poner mi capacidad y esfuerzo al servicio de la búsqueda de soluciones colaborativas e innovadoras.

Tomo esta decisión con sentimientos encontrados. Mi vida entera ha estado ligada a esta empresa editorial. Me formé en la sala de redacción de la Revista Semana oyendo conversaciones fascinantes y viviendo los cierres hasta el amanecer. Semana me enseñó a trabajar por mi país y a entender la importancia que tiene el periodismo cuando se practica con rigor, espíritu crítico, independencia y se tiene el valor de hacer las preguntas incómodas cuando toca.

Me llevo con enorme gratitud cada momento compartido con las personas que me acompañaron durante estos 15 años en Semana. Gracias infinitas a quienes hacen posible el ejercicio periodístico de nuestra empresa. Los equipos de servicios generales, preprensa, distribución y servicio al cliente que permiten que nuestro trabajo les llegue a nuestros lectores. El esfuerzo incansable del equipo administrativo y comercial que ha producido milagros en medio de la tormenta que vivimos los medios de comunicación. La creatividad y el compromiso del equipo digital y de tecnología que ha asumido el reto más grande que ha tenido Semana en su historia. Y finalmente, el tesón y la valentía del equipo editorial que han sido el corazón latiente de Semana. Ustedes son los guardianes de los valores con los que se fundó esta casa editorial. Gracias otra vez a todos y a cada uno.

No puedo dejar de mencionar a mi papá, nuestro faro de luz en las noches más oscuras, con quien construí durante estos últimos 15 años esta empresa y a quien le debo todo. Espero que lo que he aprendido de ti me permita detonar los procesos de transformación con los que estoy comprometida. Gracias por permitirme acompañarte en este viaje. Ha sido el mayor privilegio de mi vida.

Un Abrazo”.

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